Soluciones · Reemplazar el sistema
Cada pieza entra en producción sola, y hasta que la última no está en uso el sistema viejo sigue facturando igual que siempre.
Hace el 70% de lo que necesitas, y el 30% que te distingue lo terminas llevando en una libreta o en Excel, al lado del sistema que pagas.
Sirve a mediasMeses con el viejo a medio morir y el nuevo a medio nacer. El corte se hace a ciegas un lunes y lo paga el personal en el mostrador.
Tumba el negocioFunciona, hasta que quien te lo vendió decide el precio del año que viene, cuándo llega lo fiscal, o que esa versión ya no se atiende.
Sirve a mediasEl nuevo entra módulo por módulo, con los datos sincronizados entre los dos. El día que se apaga el viejo, ya nadie lo estaba usando.
Así se haceLa cadena de un reemplazo, al lado de lo que pasa con cada módulo mientras tanto. Baja y míralo cruzar.
Ejemplo de un reemplazo
Se copia su base completa y se cuenta lo que hay. Los conteos tienen que cuadrar con el viejo antes de escribir una línea.
Un módulo, el que más duele. Entra en uso mientras el viejo sigue vendiendo como siempre.
Lo que se hace en uno aparece en el otro. Nadie teclea dos veces, y el número de comprobante queda bloqueado para que no lo gasten los dos.
El día lo decide el dueño, no el calendario. Para entonces el viejo está de adorno.
El viejo no se toca. No hay un lunes en que nadie pueda cobrar.
El personal no reaprende su trabajo de un tirón: cambia una pantalla y sigue con el resto igual.
Llevaban semanas trabajando en el nuevo sin que ese día fuera distinto de los otros.
Lo que esto prueba
Que lo caro de reemplazar un sistema nunca fue el software: fue el día del corte. Sin corte, el riesgo se reparte en semanas y ninguna duele.
Cuándo no hace falta
Cuando no hay sistema viejo, que pasa seguido. Ahí no hay convivencia que montar: se entrega igual por partes, y la primera pieza está en uso mucho antes de que exista la última.
Cómo se hace cuando no hay sistema viejoCuántas facturas al mes, cuántos artículos, qué se sigue llevando a mano. Con eso se sabe qué falta y en qué orden, antes de hablar de dinero.