Qué hacemos · 5 de 7
WhatsApp e Instagram conectados por la plataforma oficial de Meta: avisos y cobranza que salen solos, mensajes que se contestan y las métricas de tus publicaciones dentro de tu sistema. No es un teléfono colgado en una esquina.
/ En concreto
El mensaje sale del sistema con el dato de verdad —el saldo, el paquete, la ruta del día— y lo que contesta el cliente vuelve al sistema. Sin copiar y pegar.
Un número del negocio en la plataforma de Meta, con sus plantillas aprobadas: no depende de un teléfono prendido ni de que nadie lo desconecte.
Cada vendedor recibe su ruta de cobro por WhatsApp, y las promesas de pago se recuerdan el día que vencen.
El cliente se entera por WhatsApp de lo que le importa, como que su paquete llegó al casillero, sin que nadie lo escriba.
Un bot con IA contesta por WhatsApp con los datos del sistema: lo que se debe, cuándo vence, qué se prometió.
El alcance y las interacciones de la cuenta, de cada publicación y de cada historia, al lado de lo que se vendió.
Cada mensaje enviado, entregado o fallido queda con su hora: se sabe a quién le llegó y a quién no.
Por rubro y no por nombre: el nombre de un cliente sale solo con su permiso.
Cobranza por WhatsApp
La ruta de cobro a cada vendedor tres veces por semana, los recordatorios de promesas de pago y el resumen del dueño cada noche.
Avisos con plantillas oficiales
Cada paquete que llega al casillero le avisa a su cliente por WhatsApp. Corre todos los días.
Instagram dentro del ERP
Las métricas de la cuenta y de cada publicación, al lado de lo que se vendió.
Se verifica el negocio con Meta y su número de WhatsApp pasa a la plataforma oficial.
Lo que el sistema manda por su cuenta va en plantillas que Meta revisa y aprueba antes de usarlas.
El mensaje se arma con el dato de verdad: el saldo, el paquete, la ruta del día.
Cada mensaje vuelve con su acuse de entrega, y el que falló se ve.
Se decide antes de empezar: casi siempre lo automático va en un número aparte, y el de siempre sigue igual en el teléfono del negocio.
Meta cobra los mensajes que el negocio inicia con plantillas, con tarifas que fija Meta. Se pagan aparte del sistema, directo a Meta.
Todavía no. Hoy corren los mensajes de WhatsApp y las métricas de Instagram. Lo demás no se anuncia aquí hasta que esté funcionando en un negocio.
Porque depende de un teléfono prendido y de que nadie lo desconecte, y Meta puede bloquear un número conectado por fuera de su plataforma. La vía oficial trae plantillas aprobadas y acuse de entrega.
Un negocio necesita dos o tres de estas. Cuáles, se decide mirando su operación.
Compras, inventario, ventas, cobros y reportes con las reglas de tu negocio adentro. La caja y la facturación ante la DGII van integradas, no pegadas por fuera.
Ver cómo esApps Android para quien trabaja fuera —técnicos, meseros, entregas— y portales para tus clientes: menú por QR, seguimiento y portal. Siempre contra el mismo inventario del ERP.
Ver cómo esSacarte del sistema enlatado con todo adentro: facturas, clientes, inventario y su historia. Se cuenta antes y se cuenta después, y los números tienen que cuadrar.
Ver cómo esFacturas de compra que se registran desde una foto, avisos que llegan solos y el resumen de cómo cerró el día. La IA lee; el sistema calcula.
Ver cómo esQuién preguntó, qué le prometiste y qué falta por cobrar. Los seguimientos salen solos, y cada venta se le cuenta a la campaña que la trajo.
Ver cómo esComprobantes electrónicos ante la DGII, emitidos desde tu propio sistema y guardados diez años. Módulo nuestro.
Ver cómo esRecordatorios, avisos, saldos: dinos qué se manda hoy a mano y lo conectamos a tu sistema por la vía oficial.